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11) MODELOS DE COMUNICACIÓN

Durante el siglo 1 antes de cristo, Platón explicó en sus “Diálogos” las ideas de Sócrates y las suyas propias. En uno de ellos presenta interesantes dudas y propuestas con respecto al lenguaje que suponen los primeros planteos sobre lo que luego sería la ciencia lingüística. Una de esas cuestiones es la de la representación de la esencia de la cosa y no la cosa misma por medio del signo. Al respecto Platón dice que el lenguaje es un órganon para comunicar a otro algo sobre las cosas. 

Modelo lingüístico de Bühler

En el siglo XIX, el lingüista y filósofo alemán Karl Bühler, siguiendo a Platón, retomó ese concepto y encontró que al hablar de que “uno comunica a otro sobre cosas” está designando tres fundamentos de relaciones. Siguiendo en esta línea, definió al lenguaje como un órganon, es decir, un sistema en cuanto conjunto de relaciones que componen un todo coherente. Ese órganon sirve para comunicar a otro algo sobre las cosas a través de un fenómeno perceptible por los sentidos que es la enunciación.

Ese fenómeno perceptible es, para Bühler, la enunciación o emisión lingüística que tiene tres funciones de sentido o funciones semánticas:

- representativa: símbolo de las cosas y sus relaciones.
- expresiva: que depende del emisor y es el síntoma de su interioridad.
- apelativa: que es la señal para el receptor.

Las funciones se manifiestan de la siguiente manera: la función expresiva se produce por la relación entre signo y emisor, en ella el emisor manifiesta su interioridad, realiza una interpretación subjetiva de las cosas; la función apelativa se produce por la relación entre el signo y el receptor, y se manifiesta por el intento de actuar sobre la voluntad de otro; y la función de representación se produce por la relación entre el signo y la cosa que nombra.

Si bien esta clasificación desde las funciones es insuficiente para ser aplicada a todo tipo de texto, sentó las bases para la lingüística posterior, y postuló un concepto de suma trascendencia: las funciones del lenguaje son fenómenos de dominancia, es decir, aparecen ordenadas jerárquicamente dominando una a las otras, pues difícilmente aparece una sola. 

El modelo de Shannon

El lingüista ruso Roman Jakobson, uno de los fundadores del Círculo de Praga, emigró a los Estados Unidos en 1941 y allí tomó contacto con estudios sobre cibernética y teoría de la información. Por aquella época, la compañía Laboratorios Telefónicos Bell realizaba estudios que tendían a maximizar la eficacia de los sistemas, y a abaratar los costos. En 1950, Claude Shannon, un ingeniero de la empresa, plantea, a raíz de estas investigaciones, un modelo de comunicación.

Algunos términos de este modelo son los siguientes. Una fuente de información es la totalidad de los mensajes, entre los que puede seleccionarse uno; el código es un sistema de convenciones por el cual se transmuta la forma de un mensaje; el canal es el medio físico por donde circula la señal. Un elemento importante para este esquema es el ruido que es una alteración de la señal. Aquí el objetivo era conseguir una transmisión veloz con costos e interferencias mínimas. 

El modelo de las funciones del lenguaje de Jakobson

A partir de este modelo, Jakobson elabora su circuito de la comunicación verbal que consta de seis elementos. Un destinador (emisor) que emite un mensaje que llega a un destinatario (receptor). El mensaje debe hablar de algo, es decir, para que el mensaje se comprenda se requiere un contexto: aquello de lo cual se habla. Este término no debe confundirse con la acepción de entorno o circunstancia que rodea a la situación comunicativa. Otro elemento del circuito es el código que, por su parte, asegura la comunicación en cuanto es común a destinador y destinatario; es el idioma imprescindible para que puedan comprenderse emisor y receptor. El último de los elementos es el contacto que es el canal o medio físico por el cual transita el mensaje pero es, además, el contacto psíquico que se produce entre el destinador y el destinatario.

A partir de su modelo del circuito de comunicación verbal, Jakobson advierte que las funciones del lenguaje no pueden ser sólo tres como había planteado Bühler. Entonces, rearmó un esquema de funciones en el cual mantuvo algunos de los criterios fundamentales sostenidos también por Bühler:
- cada factor determina una función,
- ninguna función existe en estado puro,
- hay un orden jerárquico o de dominancia entre las diversas funciones que leemos en un mensaje.

Cuando el mensaje está orientado hacia el destinador o emisor, se produce una función emotiva. Son marcas de ella la primera persona, las interjecciones y la abundancia de adjetivos. Esta función también es conocida como expresiva. Cuando el mensaje está orientado hacia el contexto, se produce una función referencial. Son marcas de ella la tercera persona y la preeminencia de sustantivos. Esta función también es conocida como informativa. Cuando el mensaje se orienta hacia el destinatario, se produce una función conativa. Son marcas de ella la segunda persona y la marcada importancia de los verbos. Esta función también es conocida como apelativa. Cuando el mensaje está orientado hacia el canal o contacto, se produce la función fática que tiene como objeto comprobar si el canal funciona correctamente. Cuando el mensaje está orientado hacia el código, se produce la función metalingüística, es decir, se habla del código mismo. Cuando el mensaje se orienta hacia el mensaje, se produce la función poética, es decir, el mensaje mismo es puesto de relieve. 

Reformulación del modelo de Jakobson

Por supuesto, todo análisis está relacionado con las posibilidades que tenga cada sujeto de interpretar el mensaje. Sobre este aspecto se ha realizado una interesante reformulación del esquema de Jakobson, a partir del concepto de competencias que poseen el emisor y el receptor. Aunque dicha reformulación no tiene que ver específicamente con las funciones sino con los elementos del circuito da una nueva perspectiva, y muy importante, para comprender cómo se construyen y se interpretan los textos.

La lingüista francesa Catherine Kerbrat-Orecchioni con la idea de captar y reproducir la complejidad del hecho comunicativo, reformula el circuito de la comunicación verbal de Jakobson. En primer lugar debemos preguntarnos ¿Qué se entiende por competencias? Son los saberes y conocimientos que cada uno posee en relación a diversos temas y objetos. Es decir, son diferencias en la adquisición de bienes simbólicos y culturales. Las dificultades y facilidades ante distintas circunstancias se deben a las competencias que tenemos o que no tenemos.

La adquisición de competencias es permanente y se lleva a cabo de diferentes maneras que tienen que ver con:
-hábitos de conducta
-experiencias propias y ajenas
-relaciones sociales, grupales, etc

Por ejemplo: el código de la lengua es potencialmente común a todos los hablantes, pero algunos lo hablan mejor que otros, según la situación en que se encuentren y por las que hayan atravesado; ya que el lenguaje se aprende en situación, es decir, bajo condicionamientos o restricciones que impone la misma práctica. Esto significa que no todos tenemos el mismo conocimiento de la lengua ni la misma experiencia, ni la usamos de la misma manera, ni hablamos y escuchamos del mismo modo. Es decir, algunos tenemos mayor o menor conocimiento que otros para la codificación y decodificación de los mensajes.

1) Las competencias lingüísticas son los conocimientos de la gramática de la lengua, es decir, sobre la formación de enunciados de la lengua. La competencia comunicativa incluye a la anterior y la pone en circulación junto con otros saberes o conocimientos de una misma sociedad. Con respecto a las competencias linguísticas uno se puede preguntar acerca de las competencias no linguísticas, es decir, las paralinguísticas. Estas son el lenguaje que no utiliza palabras sino gestos, miradas, mímica.

2) Competencia ideológica y cultural. Las competencias culturales reúnen los conocimientos que poseemos con relación al mundo, es decir, las facilidades o dificultades para leer el universo simbólico. En la competencia ideológica, además del universo simbólico, se llevan a cabo una serie de procedimientos que permiten la interpretación y la evaluación de dichos objetos. Al conjunto de actitudes interpretativas y evaluativas se las denomina competencias ideológicas.

3) Determinaciones “psi”. Las competencias anteriores están atravesadas por un conjunto de determinaciones individuales de las que tampoco uno es demasiado conciente, y que pueden alterar en diferentes sentidos los mensajes. Son las determinaciones “psi”, esto es, psicológicas, psicoanalíticas, psiquiátricas. No es una competencia que se adquiere sino, una determinación a la que uno está sujeto.

4) Restricciones del universo del discurso. Para hacer funcionar el modelo de las competencias es necesario hablar de las restricciones del universo del discurso. Dichas restricciones operan como filtros en el discurso, en el sentido de que limitan lo que puede y debe ser dicho según la situación de inscripción de los enunciados. Es posible hablar de restricciones de género, es decir de tema, de estilo, de léxico, de tipologías discursivas; que actúan como filtros. Globalmente, los tipos de textos son componentes del género y del discurso, es decir, la conversación, la argumentación. El relato pertenece a la novela, a la crónica; se trata de una dimensión textual o lingüística relacionada con la competencia lingüística.

Los tipos de discurso son los géneros discursivos que pueden estar compuestos por tipos de texto en común. Ellos engloban géneros. El discurso periodístico está articulado por la crónica, el editorial, la entrevista. El discurso literario, por la novela, el cuento, el teatro. Se trata de una dimensión institucional o social, relacionada con las competencias culturales e ideológicas.

Estos son, en breve síntesis, los elementos para formalizar los modelos de producción y de interpretación de los mensajes. Modelos que reformula Kerbrat-Orecchioni del esquema de Jakobson, y donde los modelos de producción y de interpretación hacen funcionar la codificación y decodificación de los mensajes bajo las leyes que regulan estas competencias.

 

 

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ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN DE ESTE SITIO: Lunes 24 de Noviembre de 2014